Poblaciones dispersas de la puna jujeña recibieron capacitación en el uso de artefactos solares para mejorar su calidad de vida y aprovechar las ventajas de la energía limpia para generar alternativas de desarrollo local. También se pondrá en marcha a fin de año la construcción de una planta de energía solar: sería una planta de generación de energía fotovoltaica de 300 MW de potencia.
“En la localidad de Rinconada se realizó el primer taller con participantes de la escuela secundaria, autoridades municipales, vecinos, comisión de padres, y que permitió reunir a casi cien personas que para esa localidad es un buen número”, comentó Silvia Rojo, directora ejecutiva de Eco Andina.
En esa localidad se realizó una presentación general del concepto «pueblo solar» y luego se dictó un taller sobre cuáles son los artefactos que pueden mejorar la calidad de vida como una cocina o un temotanque.
“Este proyecto de la Fundación no es de instalación de artefactos si no de monitoreo y difusión, y las demostraciones que se hacen al público son con artefactos que llevamos», dijo.
En el encuentro en Rinconada los pobladores pudieron degustar tortas de chocolate y de vainilla, y también de pochoclos que se preparó en una cocina solar.
En el encuentro en Rinconada los pobladores pudieron degustar tortas de chocolate y de vainilla, y también de pochoclos que se preparó en una cocina solar.
“Una torta en la Puna se cocina en 20 minutos, en las budineras se hacen muy rápido y bien; el pochoclo fue muy didáctico, ya que lo pones y al momento empieza a saltar, la gente ve muy rápido el efecto que produce la cocina y es muy fácil poder demostrarlo”, aseguró Silvia.
En ese sentido, dijo que «la tecnología es muy válida y más aún en estos pueblos donde se busca evitar o reducir el uso de la leña en un 80 por ciento».
En ese sentido, dijo que «la tecnología es muy válida y más aún en estos pueblos donde se busca evitar o reducir el uso de la leña en un 80 por ciento».
El proyecto busca que «los mismos pueblos puedan generar proyectos, proponer que cosas, y manifestar sus necesidades, si le falta un baño o a la escuela la calefacción, si tienen termotanques en la casa”, explicó.
Jujuy cuenta hasta el momento con ocho «pueblos solares», que usan cocinas, calefactores de ambientes y calefones que convierten la luz del sol en calor, además de sistemas que aprovechan de la energía fotovoltaica para generación de electricidad.
En Abra Pampa, Jujuy, se reunieron comisionados municipales de quebrada y puna y “nos pareció una oportunidad para que los jefes comunales sepan qué soluciones energéticas solares se pueden usar, como por ejemplo la generación de agua para riego o agua potable con bombeo solar fotovoltaico”.
A partir de ese encuentro la Fundación tiene previsto realizar otros talleres en Yavi y Abra Pampa, nuevamente.
A partir de ese encuentro la Fundación tiene previsto realizar otros talleres en Yavi y Abra Pampa, nuevamente.
Las acciones de monitoreo y difusión que lleva adelante Eco Andina en el marco de este proyecto contempla una capacitación a 66 comunidades andinas, entre ellos a 10 pueblos de los Valles Calchaquíes de Salta y otros 5 del sur de Bolivia.
Junto a la directora de Eco Andina también participan de estos talleres Virginia Bauso, diseñadora industrial y experta en cocina solar y bioconstrucción; Carlos Rodríguez, gerente de Jujuy Solar, encargado de la charla técnica sobre los artefactos y Bárbara Holzer, bióloga especializada en temas de agua y de energía solar.
En esos encuentros con las comunidades andinas de la puna (donde en invierno la temperatura desciende a 20 grados bajo cero) también se habla de otros temas como «el cambio climático, la desertificación, el uso eficiente del agua, y como pueden mejorarse la vivienda para evitar que ingrese mucho frío o calor», explicó por último Silvia Rojo.