Por El País
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Cosquín y la nueva ola cinematográfica

Comenzó la novena edición del festival internacional de cine, sostén del fenómeno del nuevo cine de Córdoba y promotor del  actualidad de la cinematografía mundial.

Así como es imposible radiografiar el estado de situación del cine argentino de la última década sin mencionar a De caravana, Yatasto, Salsipuedes o Las calles, por citar los ejemplos más notables surgidos de la provincia mediterránea, también es imposible pensar en ellas sin el Festival Internacional de Cine de Cosquín, que desde este jueves y hasta el próximo domingo realizará su novena edición y pondrá a dialogar lo más reciente de esa producción local con una selección de títulos nacionales y extranjeros.

Con dirección artística de Roger Koza y programación a cargo de Leandro Naranjo y Ramiro Sonzini, el 9º FICIC mantendrá una estructura de secciones similar a la del año anterior, con tres competencias (Largos y Cortos internacionales, Cortos nacionales de escuela), dos retrospectivas (una dedicada a la documentalista Carmen Guarini; la otra, al brasileño André Novais Oliveira), una sección paralela con las últimas películas de autores argentinos, otra apuntada a los chicos (Mini Ficic) y una última con clásicos del cine nacional proyectados en 16 mm por el historiador y periodista Fernando Martín Peña.

 Breve historia del planeta verde traerá por cuarta vez Santiago Loza a esas tierras serranas, en lo que será la segunda edición consecutiva inaugurada por una película suya luego de que en 2018 lo hiciera Malambo, el hombre bueno. “Elegir a Breve historia… significa vindicar la importancia del director para el festival, y asimismo sostener que su nueva película confirma las posibilidades creativas del más austero cine independiente, en donde se puede reunir lo fantástico y lo político en un mismo relato. Este film es aún más accesible que Malambo, y en un mundo mejor debería ser un hit popular”, justifica Koza.

 La Competencia Internacional de largos tendrá nueve títulos, cinco de ellos nacionales. La única que ya se ha visto en la Argentina, más precisamente en el Festival de Mar del Plata del año pasado, es Construcciones, de Fernando Restelli, mientras que las otras cuatro debutarán en el ámbito local: Los miembros de la familia, de Mateo Bendesky; De nuevo otra vez, de Romina Paula; Lluvia de jaulas, de César González, y Río, de Santiago Canel. El apartado se completa con las brasileñas Baixo centro, de Ewerton Belico y Samuel Marotta, y Sol Alegría, de Tavinho Texeira; la israelí In the Desert: A Documentary Diptych, de Avner Faingulernt, y la china Suburban Birds, de Sheng Qiu, catalogada por The New York Times como “uno de los debuts cinematográficos más espectaculares” de los últimos años. Esos elogios, sumado a los problemas que tuvo Qiu con los proverbiales censores del gigante asiático, convierten a esta película en uno de los platos a priori más atractivos del evento serrano.

El revisionismo tendrá un buen espacio en el evento coscoíno. Uno de los focos estará dedicado a la antropóloga, directora y productora argentina Carmen Guarini, una de las referentes indiscutibles del cine documental, de quien se verán Ata tu arado a una estrella (2018), El diablo entre las flores (2004), Gorri (2010), Jaime de Nevares: último viaje (1995) y Meykinof (2005).

Todos los años la muestra dedica una retrospectiva a un director emergente, alguien a quien consideran clave en el panorama del cine contemporáneo, cineastas nuevos que ya empieza a erigir una obra. Este año ese espació lo cubrirá el brasileño André Novais Oliveira, cuya incipiente filmografía será objeto del segundo foco. “Oliveira es uno de los cineastas más inteligentes y sensibles de su generación, alguien que viene trabajando sobre la vida doméstica y cotidiana de los hombres y las mujeres comunes, siempre delimitados a un barrio proletario de Belo Horizonte, y de ese confín microscópico extrae elementos universales. La poética doméstica de Oliveira trabaja sobre la reconstrucción de los tejidos sociales de una sociedad como la brasileña, no menos deteriorada que la nuestra”, explica Roger Koza, director artístico y un conocido crítico dentro del medio.

Otro que estrará en Cosquín es el prolífico Rosendo Ruiz, que desde De Caravana filma a un ritmo de una o dos películas por año. La de 2019 se llama Minievo y, como Breve historia…, promete mixturar fantasía y adolescencia con una historia centrada en un grupo de estudiantes de primaria que salen a buscar a sus compañeros desaparecidos durante un juego medieval. Raúl Perrone es otro habitué del festival, y ahora dirá presente con Corsario, mientras que Alejo Moguillansky estrenará Diario de “El loro y el cisne”, hecho con material de descarte de la película que el responsable de Castro y El escarabajo de oro filmó en 2013.